La empresa tiene que hacer cada año el calendario laboral de cada centro de trabajo y exponerlo en un sitio visible (art. 34.6 del Estatuto de los Trabajadores): qué días se trabaja, con qué horario, y los festivos. Aquí lo montas y compruebas que las horas cuadran con la jornada anual de tu convenio.
Se suman las horas de cada día con horario, se restan las vacaciones (a la media de horas por día) y se comparan con la jornada anual del convenio. Si sobran horas, te dice cuántos días de ajuste hay que dar libres; si faltan, cuántos minutos más al día habría que trabajar. Los días de cierre del centro cuentan como vacaciones.
Los nacionales y los de tu comunidad salen de la publicación oficial del BOE. Los dos locales (art. 37.2: catorce al año como máximo, dos de ellos locales) los pones tú: los fija cada ayuntamiento y no hay una fuente única.
Pulsa un día de trabajo en el calendario para marcarlo como cierre del centro (un puente, Nochebuena). Vuelve a pulsarlo para quitarlo.
Escribe la plantilla (una persona por línea, con sus horas de contrato, si no hace noches y los días que no está) y cuántas personas hacen falta en cada turno. Se busca un cuadrante que cubra todo, deje 12 horas entre jornadas y un par de días libres seguidos por semana, y reparta las horas en proporción al contrato. Lo resuelve en tu navegador un motor de programación lineal entera (HiGHS); el resultado pasa después por el mismo comprobador que un cuadrante pegado.
En la pestaña «Cuadrante de turnos», pega el cuadrante desde tu hoja de cálculo (personas en filas, días en columnas). Cada persona se revisa contra el Estatuto: 12 horas de descanso entre jornadas y 9 horas ordinarias al día (art. 34.3), día y medio de descanso semanal acumulable en catorce días (art. 37.1) y, para quien trabaja de noche, 8 horas diarias de promedio en quince días (art. 36.1). Fuera del cuadrante no se sabe qué pasó: un descanso que empiece antes del primer día o acabe después del último no cuenta.